Niños rehenes o de trueque

He titulado este ensayo como “niños rehenes o niños de trueque”, por la importancia del tema y llamar la atención no solo de los padres, sino también de nosotros mismos los abogados litigantes en materia de familia. Abordare la conducta que se presentan cuando los padres inician un proceso de divorcio. El inminente proceso de disolución del vínculos lleva a  cierto papa o mama a utilizar a los hijos como rehenes o trueque.

La disolución casi siempre trae aparejada 2 elementos adicionales, el otorgamiento de la pensión de alimentos, y el cuido y crianza.

En la disolución no hay nada que alegar o discutir, puesto que en Nicaragua se reconoce el divorcio por voluntad de una de las partes, y con solo la petición de uno de los cónyuges se extingue dicho vinculo. Pero al haber hijos dentro de ese matrimonio, se deben regular 2 cosas, la pensión propiamente dicha y el cuido y crianza.

Sobre la pensión no ahondaremos mucho mas que recordar que la pensión se otorga de conformidad al numero de hijos a través de porcentajes, si es un solo hijo el 25% si son 2 sera el 35% y si son mas de 3 el 50% del salario ordinario y extraordinario. Lo que si profundizaremos es sobre el cuido y crianza.

El cuido y crianza ahora llamado así por el Código, era lo referido a la guarda, es decir quien estará guardando la seguridad, cuido, tipo de educación, alimentación, deberes, disciplina, entretenimiento de los hijos. Es realmente la parte mas importante de la labor paternal y maternal. Es diario actuar como padres desde que los hijos se levantan hasta que se duermen, en ese lapsus de horas existe una serie de actividades tan importantes para el desarrollo psíquico, emocional de los hijos. Al rompimiento del matrimonio, los primeros afectados son los hijos, pero surge muy a menudo una manipulación de los hijos dentro del proceso. En la mayoría de las veces, es la madre la que reiteradamente niega el acceso del padre a los hijos. Se empieza a manipular horas, reuniones, citas, eventos a fin de incidir en el entorpecimiento de una correcta y armoniosa relación padre-hijo. Exigencias extremas de seguridad-en cierta ocasiones- para evitar dejar al niño en casa del Papa. Esta actitud inmadura se empeora, si ya el padre convive con una nueva pareja, y se escuchan excusas como ” mis hijos no se quedaran en tu casa porque ahí esta esa mujer”. Entonces los hijos se vuelven rehenes de uno de los padres a fin de buscar el control de la relación ejerciendo un poder tanto en los hijos como en el ex-cónyuge que no es sano para los hijos.

O bien sucede que los hijos se vuelven “trueque” y se comienza a negociar las visita Padre-hijo por mas pensión o mas beneficio económico, y se utiliza sutilmente ese herramienta emocional para sacar mas ventaja económicas en intercambio por mas tiempo de disfrute de los hijos.

Ambas conductas se dan con mucha frecuencia cuando los padres deciden poner fin a la relación conyugal, siendo los hijos los mas perjudicados. Es recomendable que cada cónyuge por separado busque ayuda profesional para poder asumir con claridad y serenidad la ruptura, y que la relación entre ambos sea respetuosa y fraterna en beneficio de los hijos. En otras legislaciones esto se conoce como alienación parental.

Busca ayuda para el beneficio de tus hijos, no estas solo.

 

Facebook Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *