¿Cuàndo debo de cesar la pensión de alimentos a los hijos?

 

Los alimentos en familia, se refiere a bienes necesarios que proporcionan para la vida de una persona una prestación económica que guarda la debida relación, entre las posibilidades reales del obligado y las necesidades reales de quien deba recibirlos.[1]

En nuestro derecho de familia la mayoría de edad se alcanza hasta los 18 años cumplidos, con ciertas prerrogativas que les faculta el código, y la obligación de prestar alimentos se debe cumplir hasta los 18 años. Esa capacidad de adultez se lo otorga el arto 21 CF que nos dice: “Tienen pleno ejercicio de la capacidad para adquirir derechos, contraer obligaciones y disponer libremente de su persona y bienes: a) Las personas de dieciocho años de edad cumplidos, no declaradas incapaces, sin distinción de sexo, origen étnico o posición económica, social o cualquier otra condición…”

Muchos nos preguntamos – ¿hasta cuándo se deben alimentos a los hijos? Por una parte hasta los 18 años que alcanzan la mayoría de edad, y la otra cuestión es si se extingue la obligación o cesa. Haremos una distinción legal entre estas dos palabas, la extinción y el cese de la obligación. La extinción de la obligación se refiere a la “muerte legal” de la obligación de prestar alimentos que se dan en 2 casos: la primera por muerte del hijo que se le debe alimentos o por fallecimiento del padre o madre obligado. En la extinción no hay forma de revivir esa obligación jurídica por otros terceros. La cesación se refiere mas bien en circunstancias que debe detallar la norma jurídica. En este caso el cese es discutible judicialmente, es decir acepta prueba en contrario. Este concepto jurídico del cese de la obligación lo reduciremos a cuatro causales. En la primera se refiere cuando los hijos alcancen la mayoría de edad- sin embargo esta causal otorga 4 condicionamientos para su efectivo cumplimiento, diciendo que podrán recibir alimentos hasta que cumplan 21 años como primer condición, la segunda cuando estén realizando estudios. Se considera una tercera condición que no hayan contraído matrimonio o declarado en unión de hecho y una cuarta condición es la de no estar laborando.[2] – Como contemplamos hay cuadro hipótesis que debemos subsumir el presente artículo en el caso de cesar.

En este ensayo solo analizaremos la cesación en su acápite a) que refiere al cese en las anteriores causales, da la impresión que los obligados no tienen opción de cesar los alimentos porque en la realidad aun persisten dichas causales o condicionamientos. El hecho de que los hijos cumplan 18 años no es motivo para extinguirla, ni tampoco cuando hayan terminado sus estudios, si por una causa no imputable a su negligencia o dejadez no logren conseguir trabajo.

Estas cuatro condicionamientos del articulo 332CF se le deben imputar al hijo. En vista que nuestro código de familia es tomado de la normativa española, en su gran mayoría al igual que el código procesal civil nos ayuda entonces a realizar y utilizar la jurisprudencia española en los casos que hoy analizamos.

El tribunal supremo español en su sentencia Nº STS 395/2017, de 22 de junio, considera que “la no culminación de estudios por parte de un joven de 23 años es por causa imputable a su propia actitud, dado el escaso aprovechamiento manifestado de forma continuada, pues no se trata de una crisis académica coyuntural derivada del divorcio de los padres. De lo actuado se deduce que el hijo mayor de edad reunía capacidades suficientes para haber completado su formación académica, debiéndose las interrupciones y la prolongación en el tiempo a su escasa disposición para el estudio. Tampoco consta intento de inserción laboral”[3].

En Nicaragua los jóvenes adolescentes se gradúan del bachillerato entre los 16 y 17 años a lo sumo, más los cuatro años de licenciatura, estaríamos entonces calculando que si un joven es aplicado y responsable debía culminar sus estudios entre los 21 y 22 años. En otras dos sentencias el tribunal supremo de España expresa en la Sentencia Nº  STS 700/2014, de 21 noviembre, se niegan los alimentos para no favorecer una situación de pasividad de dos hermanos de 26 y 29 años; en otra sentencia de 28 de octubre de 2015, el Tribunal Supremo consideró que debía extinguirse la pensión alimenticia que había sido fijada a favor del hijo, mayor de edad, dado que había accedido al mercado laboral, aún de forma intermitente, además de haber abandonado su formación reglada y tener una vivienda en propiedad.

Entonces para cesar esa pensión de alimentos del hijo que se le imputa dejadez, pereza o pasividad de vida es menester probar el hecho, es decir demostrar que se ha cumplido con la pension pero por actitud pasiva frente a su responsabilidad de su propia vida no puede seguir un padre obligado a mantener dicha pensión. Caso contrario en los hijos que son declarados incapaces judicialmente y los que tienen una discapacidad que no les permita valerse por ellos mismos.

[1] Arto 315 Codigo de Familia. Ley 870. Nicaragua.

[2] Arto 332 CF.

[3] Citado por Dra Alicia Alzate Monroy. Blog.

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