La vida como ideal de esperanza

En estos tiempos post-covid que hemos sido testigos del miedo a la muerte, de la cercanía de perder a un ser querido, de acercarnos al dolor humano no solo de nuestros familiares, sino de muchos amigos, vecinos o conocidos, nos debió haber calado en lo profundo, tal experiencia.
Solo cuando experimentamos en carne propia algunos males, en especial la desesperación y angustia de estar cerca de morir, entramos a una profunda reflexión interior.
En este día que celebramos el día internacional del niño por nacer #25Marzo reflexionemos como nuestra sociedad asimila el concepto de vida. Es necesario entonces aprovechar esta situación para sumergirnos en la compasión, la ayuda mutua y la solidaridad humana. En mejores palabras, adentrarnos en la misericordia hacia las otras personas. Es ubicarnos en los sentimientos mas profundos de la persona que nos capacitará para ser mas humanos.
No es posible, que ante tanto dolor, seamos testigos además de una saña con que lobby abortistas mueven recursos para implementar en mera pandemia, la aprobación de urgencia del aborto en diversos paises.
En cada hogar, se ha sentido a la vez del dolor, una gracia especial, una revalorización de la vida, de nuestros familiares, de la propia vida humana.
Los que hemos sobrevivido a esta pandemia, vemos con esperanza el mañana, nos alienta que cada vez que respiramos, lo hacemos para tener vida. Vida para darnos a los demás, vida para solidarizarnos, para atender al otro.
No es posible una sociedad, que se fundamente en el descarte de las vidas humanas, pues no es humano ese pensamiento, sale de toda lógica, de toda razón. En esta realidades post-covid ha renacido una humanidad que se ha cuestionado hasta que punto, ciertos grupitos han avanzado para quitar la vida a otros, a través de supuestos derechos, que no son mas que artificios legales para alcanzar el mas acto discriminatorio y abominable como es quitar la vida a una persona que esta en el vientre. Es la persona mas indefensa por su condición.
Renazcamos en la esperanza de dar vida, vivirla, y dejar vivir con alegría, esperanza a los otros. No podemos seguir reproduciendo discursos que busquen la eliminación de la persona en el vientre por medio del infanticidio, el aborto y ahora la eutanasia para nuestros abuelitos o padres.
Construyamos una narrativa reconciliadora, reflexiva, humana, pero sobre todo una narrativa de respeto a la dignidad de la persona. Vivamos la vida que nos queda, con esperanza danto esperanzas a otros. Deja tu odio y únete al amor.
Feliz día del niño por nacer. #25Marzo

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