Vejez y el cuido de los hijos para con sus padres

Somos muchas veces testigos, que hay un hijo que siempre asume el cuido y asistencia al padre anciano, o a la viuda después de fallecido el cónyuge. Pasan los años y la carga tanto económica como emocional recae sobre uno de ellos.

La situación se complica cuando ese adulto mayor, comienza a depender más de su hijo cuidador, ya sea por incapacidad motora, o por estar padeciendo una enfermedad, y así continúa el largo y cansado cuido del padre o madre anciano. A éste stress que conlleva la atención de un adulto mayor, se suma los gastos que incurre el hijo bondadoso, sucediendo muchas veces que convocados sus hermanos para que asuman en conjunto el cuido y gastos, ninguno de ellos responde eficazmente al llamado.

El código de familia de Nicaragua, en su artículo nº 315 y 316 literal c) nos dice literalmente: “Se deben alimentos en el siguiente orden: “…c) a los hermanos y hermanas, a los ascendientes y descendientes hasta el segundo grado de consanguinidad, cuando se encuentren en estado de necesidad o desamparo. Si la persona llamada en grado anterior a la prestación no estuviera en condiciones de soportar la carga en todo o en parte, dicha obligación será puesta en todo o en parte a cargo de las personas llamadas en grado posterior…”

Cabe destacar y me referiré específicamente al presupuesto procesal de este articulo dos situaciones a valorar, primero el estado de necesidad, un anciano ya no labora, y si tiene alguna enfermedad que lo inhabilita son condiciones indispensable para aplicar el artículo, el litigante debe por tanto, demostrar ante la judicatura esta condición, por medio de un dictamen médico legal o una epicrisis de un facultativo de la medicina, que confirme la gravedad de su enfermedad o incapacidad,   el segundo se refiere al informe socioeconómico de la situación social del anciano. Estos dos elementos procesales se deben considerar al momento de realizar la demanda. Este último informe lo debe realizar el ministerio de familia, a fin de garantizar la objetividad del resultado del estudio socioeconómico.

Teniendo garantizado esos dos aspectos, el código faculta al hermano bondadoso a citar a sus otros hermanos para que el juez obligue a sostener los gastos y cuidados del padre anciano o madre según sea el caso.

Facebook Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *